Santiago de Cali, Miércoles 2 Julio, 2014

Errores que ‘hunden’ a las empresas en los TLC

tlc peru ue

Los Tratados de Libre Comercio (TLC) que ha firmado Colombia con varios países no están siendo aprovechados por un gran número de empresas colombianas, y algunas de las que sí decidieron buscar opciones de negocio en esos mercados están cometiendo errores en el proceso o han encontrado obstáculos que no están bajo su responsabilidad pero que les representa perder contratos millonarios.

En algunos casos, los errores son por desconocimiento de las reglas de juego pero, en otros, hay una clara actitud de ‘viveza’, especialmente en las exportaciones que se hacen a Estados Unidos, México y Europa.

En este caso hay un ejemplo concreto. Una compañía colombiana fabricante de confecciones para exportación, y de otra línea para el mercado local, conquistó a un cliente en EE. UU. con un producto de primera calidad. La empresa realizó los primeros embarques de manera normal pero, de un momento a otro, decidió incluir en ellos la línea de menor calidad, incurriendo en el juego del ‘meter gato por liebre’.

¿El resultado? Las autoridades aduaneras estadounidenses se dieron cuenta del cambio y devolvieron la mercancía.

Si bien esta situación de ‘mala fe’ no es un fenómeno común, sí lo es el desconocimiento de las reglas de juego que imponen los Tratados de Libre Comercio.

Olga Lucía Salamanca, consultora de unidad de negocios internacionales del bufete de abogados Araujo Ibarra & Asociados, dice que en el caso específico del sector textil-confección, hay dificultades en el tema de normas de origen, es decir, en los requisitos de insumos nacionales que debe tener un producto para gozar del arancel cero en Estados Unidos, pues Colombia es deficitaria en materias primas como hilados y tejidos. Además, EE. UU. tampoco tiene una gran oferta en ese tipo de materiales que también sirven para gozar de las ventajas arancelarias del TLC.

Para afrontar la escasez de insumos nacionales, empresarios colombianos fabrican sus productos con fibras importadas de Asia para venderlos a Estados Unidos, lo cual no es permitido por el tratado comercial. Aun así, hay empresas nacionales que certifican el cumplimiento de la norma para no pagar el arancel pero, en realidad, se ganan un problema mayor.

Eduardo Muñoz, director del Centro de Aprovechamiento de los Acuerdos Comerciales, dice que la solución al tema de reglas de origen puede darse a través del mecanismo de ‘escaso abasto’, contemplado en el TLC con Estados Unidos. Para ello se presenta una solicitud de gobierno a gobierno, demostrando la escasez de determinados insumos, y se pide autorización para que estos sean comprados en otros países como México y Perú. A largo plazo, la solución podría ser negociar con EE. UU. ajustes al TLC en un tema de ‘acumulación de origen’ para que se puedan usar insumos de países considerados como subregión.

Proexport, entidad del gobierno encargada de promover las exportaciones no tradicionales tiene el ‘Programas de Formación Exportadora’, el cual dicta en los 25 Centros de Información que hay en el país. Además, organiza seminarios de oportunidades por sector y de temas especializados, entre ellos de normas de origen, que se realizan en las regiones y se transmiten por internet.Incumpliendo pedidosUn fenómeno que se presenta con clientes internacionales es el incumplimiento de las fechas de entrega e incluso de volúmenes de los pedidos.

Hay casos en los que un comprador extranjero pide determinada cantidad de un producto a una pequeña o mediana empresa colombiana para una fecha concreta. La compañía nacional se compromete con el negocio, a sabiendas de que incumplirá el contrato por no tener la capacidad para producir volúmenes grandes en el plazo fijado por el comprador.

La recomendación del Gobierno es que se firmen alianzas entre dos o más empresarios para hacer esa clase de negocios cuando saben que uno solo no puede producir grandes cantidades.

“Los incumplimientos se dan algunas veces por la incapacidad de una empresa de fabricar un producto en el plazo fijado, pero en otras ocasiones hay problemas de logística, carreteras, transporte y de trámites que demoran el proceso de entrega. En eso, el Estado colombiano ha venido trabajando, dice el ‘zar’ los TLC, Eduardo Muñoz.Etiquetas mal hechasUn producto ‘made in Colombia’ puede estar cumpliendo con las normas de origen o con las de carácter fitosanitario, etc., y estar listo para entregarse en las cantidades exactas y el plazo previsto, pero hay un detalle que puede dañar el negocio: la etiqueta.

Algunos exportadores no están cumpliendo con las normas de etiquetado establecidas en los TLC, lo cual genera serios problemas con varios de los países a donde se venden los productos nacionales.

Olga Lucía Salamanca, del bufete de abogados Araujo Ibarra & Asociados, dice que las etiquetas deben cumplir al ciento por ciento con las especificaciones determinadas en cada TLC. “Hay empresas que exportan sus productos a varios países y cada uno de ellos exige una etiqueta con información y características específicas. Para cada mercado debe existir una etiqueta especial y no puede usarse una sola para todos, así el producto sea el mismo”.Agro, carne y flores, con líosPara los productos agropecuarios existen normas muy exigentes en el ámbito fitosanitario y de inocuidad que no se pueden pasar por alto y en los cuales Colombia tiene un gran atraso frente a los estándares internacionales.

En el ámbito pecuario, si bien la carne colombiana puede tener alto potencial en Estados Unidos con el tema fitosanitario porque es un país libre de fiebre aftosa, el mayor cuello de botella está en la inocuidad, es decir, en el manejo de la carne en el proceso del sacrificio de los animales, desposte de la carne, etc. Además, la red de frigoríficos en Colombia es ineficiente y por eso las posibilidades de exportación se reducen.

Eduardo Muñoz, ‘zar’ de los TLC, dice que en el tema agrícola hay que trabajar en una verdadera red de fríos para garantizar mejores productos.

Señala que en el caso de las flores –cuando salen por los puertos marítimos– se hacen inspecciones de aduana, cambiando la temperatura y la humedad, lo que afecta el producto. “Ha habido casos en los que las flores llegan a su destino con hongos, o el producto sencillamente se perdió”.

FERNANDO GONZÁLEZ P.
Subeditor Economía y Negocios

Tomado de: Eltiempo.co

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